Es común escuchar que el negocio y la marca son entidades separadas, pero en realidad, ambos se impulsan y desafían constantemente. ¿Puede un negocio prosperar sin una marca coherente? ¿O una marca puede sostener un negocio débil? Creemos que no. Y claro, la pregunta acá siempre es, ¿qué es primero, la marca o el negocio? Una marca sólida obliga al negocio a innovar, a mantenerse relevante y consistente en su propuesta. Al mismo tiempo, un negocio robusto reta a la marca a co